We’ve lifted a few of our favorite Tonchi-isms, just for kicks.
“I don’t believe in escapist fantasies. Escape to where?”—to The Daily, 9/14/2009
“It’s hard to say [who your competitors are] when you work for the most prestigious newspaper in the world. In that sense, there is not a lot of competition.”—to The Daily, 9/14/2009
“And I've come to a place now that has some of the elitism that I like. It's an elitism of education, more than anything else. It's an elitism of choice, not an elitism dictated by focus groups.”—on landing his gig at T to Mediabistro, 9/7/2004
“I don’t even own an iPhone. But I do have an iPod. I used to have a fantastic person who would update my iPod once a week. Unfortunately, he left the magazine.”—to The Daily, 9/14/2009
“I never tire of fashion. I do get tired of seeing clothes, or going to some of these fashion shows, definitely.”—to The Daily, 9/14/2009
"I'm not here to compete or play the games of W or Visionaire or Vogue or that kind of magazine, because they speak to a specific woman, a woman who is more or less obsessed with clothes and shopping.”—to Mediabistro, 9/7/2004
“Sure, I will never be known as a writer. That's not what I am. I'm much more about defining and telling a story through images and through a structure. I think this is also what, more and more, the next generation is doing."—to Mediabistro, 9/7/2004
“I love to pick up my paper on the doorstep at 6:30 in the morning. I still wonder how it gets there.” —to The Daily, 9/14/2009
“Shouldn’t we rethink the whole system and have fewer fashion weeks and instead more showroom meetings with buyers and fashion market editors? Shouldn’t designers take more time to really work on ideas and to research new fabrics and shapes and show only when they are ready and have something new to say? Shouldn’t their marketing teams make better use of the budgets for what really is significant to the life of the brand?”—to T regarding Milan Fashion Week, 3/3/2010
“We cannot look at the poor Alexander McQueen, abused child or abuser of substance. I think you have to put it in a larger context in terms of the fashion system. He’s just one of the little cogs that got squeezed.”—to NYMag.com's The Cut, 2/11/2010
“Well, think about New York Fashion Week—it's owned by IMG, a giant communications firm. There you have the picture. We live in a society of total entertainment. Fashion Week is very much about entertainment. What is happening—which on the one hand is sad, but it is a little difficult to stop—is that many shows have become more show business than the clothes business.”-—to Mediabistro, 9/7/2004
Tomado de: http://www.fashionweekdaily.com/scene/article/the-quotable-tonchi
jueves 15 de abril de 2010
ARBITER ELEGANTIARUM
Por Carlos Boker.
El árbitro de la elegancia que fue reconocido como tal por sus contemporáneos no lo fue sólo en el vestir y en el
vivir. Es autor de una novela, irónica, crítica, inteligente. Elegante. Como lo era su creador, Petronio.
Elegante. Según la Real Academia, en el Diccionario de 1984: Dotado de gracia, nobleza u sencillez; airoso, bien
proporcionado, de buen gusto. En sentido estricto, se dice de la persona que viste con entera sujeción a la moda y
también de los trajes o cosas arreglados a ella. El mismo diccionario, en I824, define elegancia como la hermosura que
resulta al estilo de la pureza, propiedad, buena elección y también como la correcta colocación de palabras cuando se
habla o se escribe. Luego aclara el término en latín: elegantia. Una segunda definición habla de hermosura, gentileza,
adorno. Más claramente: elegantia, cultus. Elegante es adornado, culto, selecto, en resumen, elegans. En el
Diccionario Nacional de la Lengua Española, Don Ramón Joaquín Domínguez se explaya sobre el tema. Nos define: El
grado de sublimidad que resulta de la unión de lo bello con lo grave y majestuoso, en los seres en que la naturaleza
ostenta su grandeza y hermosura, así es que llamamos flores elegantes a aquellas en que la naturaleza ha prodigado
todas las galas más pomposas de la belleza y cierta suntuosidad majestuosa.// El conjunto de circunstancias que
constituyen lo que se llama buen tono, tanto en el vestir, como en el hablar y escribir.// Cualidad del estilo que consiste
en la gravedad y nobleza unidas a la fluidez, gracia y rotundez del lenguaje. La palabra parece haber perdido actualidad.
Tiene un cierto olorcillo a exclusivo, a algo que ha dejado de tener sentido, que se ha quedado olvidado en alguna
buhardilla, destinado a ser alimento de polillas o escondrijo de arañas. Quizás exista solamente en el vocabulario, y en
los recuerdos o las esperanzas de un grupo prófugo, muy a su pesar, de la extrema juventud. Y sin embargo…me
temo que sea una nostalgia que va más allá del tiempo pasado, una melancolía contradictoria, ya que mira el presente
y el porvenir. La elegancia tiene que ver con la cultura, como lo denota su definición latina. Más que una moda en el
vestir es un modo de vida, en que mesura y parsimonia ocupan el lugar de lujo o derroche, en que en lugar de consumo
compulsivo lo que hay es apreciación de la belleza y serenidad. Elegancia es ver el mundo, y la sociedad de los hombres,
como un sitio en que la paz es superior al conflicto, en que la belleza tiene cierto grado de armonía, en que se eligen
palabras y gestos que comunican claramente un pensamiento articulado y bien formulado. Elegancia es respeto por los
otros y por sí mismo, es también búsqueda de lo que crea un entorno adecuado para la maravilla diaria que es el ser
humano, como parte de la naturaleza y de su propia cultura. La elegancia no modera los sentimientos, ni los embota,
pero controla su expresión, permitiendo que sean comunicados a los demás sin el patetismo que parece lo buscado por
medios de comunicación que viven de la desgracia ajena y sus menos cuidadas representaciones. Hasta la más
desgarradora tragedia es mejor comunicada con sobriedad. Elegancia es también el uso de los términos precisos y
más apropiados para comunicar lo que pensamos, lo que esperamos y lo que tememos. Elegancia es parsimonia, es
decir, la elección del camino más simple para llegar a una conclusión o a la solución de un problema. Es una virtud, o un
vicio, adquirido, y es ventana abierta a la comunicación. Su mensaje es inmediato, reconocible en palabra, voz y gesto.
En un mundo en que reina la imagen, a menudo sin sustancia que la mantenga, echa abajo todas las barreras de
nuestros prejuicios y de nuestros condicionamientos sociales.
La elegancia puede ser vara por la cual medimos a los demás, y a la comunicación que nos ahoga a cada hora. Si la
aceptamos, en su realidad, alejada de la riqueza o la posición social, podremos evitar la vulgaridad que se suele convertir
en la regla común por la que se rigen tantos programas, que por razones no explicadas son considerados cultura
popular. Está claro que existe una deliciosa vulgaridad, como un picante mínimo que adereza el mundo. Pero ningún
plato puede ser simplemente ají cacho de cabra. Los estómagos que lo soportan terminan mal.
Tomado de:
http://ceu.uniacc.cl/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=55
El árbitro de la elegancia que fue reconocido como tal por sus contemporáneos no lo fue sólo en el vestir y en el
vivir. Es autor de una novela, irónica, crítica, inteligente. Elegante. Como lo era su creador, Petronio.
Elegante. Según la Real Academia, en el Diccionario de 1984: Dotado de gracia, nobleza u sencillez; airoso, bien
proporcionado, de buen gusto. En sentido estricto, se dice de la persona que viste con entera sujeción a la moda y
también de los trajes o cosas arreglados a ella. El mismo diccionario, en I824, define elegancia como la hermosura que
resulta al estilo de la pureza, propiedad, buena elección y también como la correcta colocación de palabras cuando se
habla o se escribe. Luego aclara el término en latín: elegantia. Una segunda definición habla de hermosura, gentileza,
adorno. Más claramente: elegantia, cultus. Elegante es adornado, culto, selecto, en resumen, elegans. En el
Diccionario Nacional de la Lengua Española, Don Ramón Joaquín Domínguez se explaya sobre el tema. Nos define: El
grado de sublimidad que resulta de la unión de lo bello con lo grave y majestuoso, en los seres en que la naturaleza
ostenta su grandeza y hermosura, así es que llamamos flores elegantes a aquellas en que la naturaleza ha prodigado
todas las galas más pomposas de la belleza y cierta suntuosidad majestuosa.// El conjunto de circunstancias que
constituyen lo que se llama buen tono, tanto en el vestir, como en el hablar y escribir.// Cualidad del estilo que consiste
en la gravedad y nobleza unidas a la fluidez, gracia y rotundez del lenguaje. La palabra parece haber perdido actualidad.
Tiene un cierto olorcillo a exclusivo, a algo que ha dejado de tener sentido, que se ha quedado olvidado en alguna
buhardilla, destinado a ser alimento de polillas o escondrijo de arañas. Quizás exista solamente en el vocabulario, y en
los recuerdos o las esperanzas de un grupo prófugo, muy a su pesar, de la extrema juventud. Y sin embargo…me
temo que sea una nostalgia que va más allá del tiempo pasado, una melancolía contradictoria, ya que mira el presente
y el porvenir. La elegancia tiene que ver con la cultura, como lo denota su definición latina. Más que una moda en el
vestir es un modo de vida, en que mesura y parsimonia ocupan el lugar de lujo o derroche, en que en lugar de consumo
compulsivo lo que hay es apreciación de la belleza y serenidad. Elegancia es ver el mundo, y la sociedad de los hombres,
como un sitio en que la paz es superior al conflicto, en que la belleza tiene cierto grado de armonía, en que se eligen
palabras y gestos que comunican claramente un pensamiento articulado y bien formulado. Elegancia es respeto por los
otros y por sí mismo, es también búsqueda de lo que crea un entorno adecuado para la maravilla diaria que es el ser
humano, como parte de la naturaleza y de su propia cultura. La elegancia no modera los sentimientos, ni los embota,
pero controla su expresión, permitiendo que sean comunicados a los demás sin el patetismo que parece lo buscado por
medios de comunicación que viven de la desgracia ajena y sus menos cuidadas representaciones. Hasta la más
desgarradora tragedia es mejor comunicada con sobriedad. Elegancia es también el uso de los términos precisos y
más apropiados para comunicar lo que pensamos, lo que esperamos y lo que tememos. Elegancia es parsimonia, es
decir, la elección del camino más simple para llegar a una conclusión o a la solución de un problema. Es una virtud, o un
vicio, adquirido, y es ventana abierta a la comunicación. Su mensaje es inmediato, reconocible en palabra, voz y gesto.
En un mundo en que reina la imagen, a menudo sin sustancia que la mantenga, echa abajo todas las barreras de
nuestros prejuicios y de nuestros condicionamientos sociales.
La elegancia puede ser vara por la cual medimos a los demás, y a la comunicación que nos ahoga a cada hora. Si la
aceptamos, en su realidad, alejada de la riqueza o la posición social, podremos evitar la vulgaridad que se suele convertir
en la regla común por la que se rigen tantos programas, que por razones no explicadas son considerados cultura
popular. Está claro que existe una deliciosa vulgaridad, como un picante mínimo que adereza el mundo. Pero ningún
plato puede ser simplemente ají cacho de cabra. Los estómagos que lo soportan terminan mal.
Tomado de:
http://ceu.uniacc.cl/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=55
jueves 18 de marzo de 2010
Paco Rabanne, un genio sin igual
Responsable de llevar a otro plano el segmento más exclusivo de la industria de la moda, la Alta Costura, Paco Rabanne (Pasaia, 1934) utilizó piezas de metal y plástico para la construcción artesanal de sus diseños, lo que lo diferenció de sus contemporáneos, que seguían un proceso de confección con telas y materiales de la más fina calidad.
Desde su primera colección y hasta la última, presentada en 1999, la línea principal de sus propuestas fue la transformación del metal en siluetas ensambladas completamente a mano.
"Todos los grandes artistas de la época trabajaban este material. Eso fue lo que me inspiró para crear mi primera colección, en febrero de 1966, llamada 'Doce vestidos imposibles de realizarse en materiales contemporáneos'", afirma, vía correo electrónico, el creativo que Chanel llamaría "El metalúrgico".
Herrajes identificados como el ocho, clavel, squam, pastillas y garrancho dieron forma a las creaciones de Rabanne, pues con ellos construyó diseños que adquirieron la denominación de Alta Costura.
Dicho término remite a la creación y confección manual de prendas por especialistas capacitados y certificados por una Cámara Sindical, fundada en 1868, que pertenece a la Fédération Française de la Couture, du Prêt-à-Porter, des Couturiers et des Créateurs de Mode.
Los lineamientos de esta organización francesa regulan que el término Alta Costura está protegido jurídicamente y sólo puede ser usado por las casas acreditadas anualmente ante el Ministerio de la Industria, en las cuales figuran actualmente 11 miembros titulares, 4 miembros correspondientes y 15 invitados.
Los orígenes de Rabanne en la moda se remontan a su familia, pues su madre trabajaba en los talleres de Balenciaga.
"Siempre le echábamos la mano para rematar una bonita pieza. Más tarde, para costear mis estudios, diseñé bolsos para Roger Model y zapatos para Charles Jourdan, así como botones y bordados para Alta Costura", recuerda Rabanne.
Aunque provenía de un contexto relacionado con la actividad de la confección, la situación que lo impulsó a dejar la arquitectura fueron los acontecimientos que se vivieron en la década de los años 60.
"Existía un gran desfase, mientras que el movimiento artístico resultaba fascinante, las siluetas de la época estaban inspiradas en los años 30, bonitas, pero pasadas de moda. Para mí, la moda se convirtió en el medio perfecto para lograr una repercusión y desencadenar un impacto", explica.
Egresado de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París, Rabanne confiesa que la visión adquirida en sus estudios fue benéfica para la incursión que le otorgaría un lugar en la historia de la moda por sus vestidos hechos con láminas de oro, eslabones y mallas de metal.
"Me permitió explorar las prendas desde una perspectiva totalmente nueva. Al igual que todos los arquitectos, tengo sentido de la realidad, sé valorar los volúmenes, razono de forma instintiva en tres dimensiones y aplico una lógica de los materiales", asegura.
Los resultados son vestidos que, más allá de su funcionalidad, ofrecen un impacto visual.
"Disfruto experimentando e inventando las cosas más locas que uno se pueda imaginar", apunta.
Rabanne rechaza su catalogación como un pionero del futurismo.
"Por el contrario, soy terriblemente contemporáneo. La prueba es que siempre he trabajado con materiales propios de la época en la que vivía. Para mí, la moda es y debe seguir siendo un juego, un placer", agrega.
Actualmente, Paco Rabanne sigue vigente en la industria de la moda a través de líneas "prêt-à-porter" y el segmento de las fragancias con aromas como 1 Million y Black XS.
Así lo dijo
"Para mí, la moda era un buen medio para crear un evento y provocar un impacto"
Paco Rabanne
Diseñador
"Mis creaciones no son piezas de arquitectura ni obras de arte. Son sólo moda"
Paco Rabanne
Diseñador
Tomado de:
http://www.impre.com/vida_y_estilo/moda/2010/3/17/paco-rabanne-un-genio-sin-igua-178527-1.html
Desde su primera colección y hasta la última, presentada en 1999, la línea principal de sus propuestas fue la transformación del metal en siluetas ensambladas completamente a mano.
"Todos los grandes artistas de la época trabajaban este material. Eso fue lo que me inspiró para crear mi primera colección, en febrero de 1966, llamada 'Doce vestidos imposibles de realizarse en materiales contemporáneos'", afirma, vía correo electrónico, el creativo que Chanel llamaría "El metalúrgico".
Herrajes identificados como el ocho, clavel, squam, pastillas y garrancho dieron forma a las creaciones de Rabanne, pues con ellos construyó diseños que adquirieron la denominación de Alta Costura.
Dicho término remite a la creación y confección manual de prendas por especialistas capacitados y certificados por una Cámara Sindical, fundada en 1868, que pertenece a la Fédération Française de la Couture, du Prêt-à-Porter, des Couturiers et des Créateurs de Mode.
Los lineamientos de esta organización francesa regulan que el término Alta Costura está protegido jurídicamente y sólo puede ser usado por las casas acreditadas anualmente ante el Ministerio de la Industria, en las cuales figuran actualmente 11 miembros titulares, 4 miembros correspondientes y 15 invitados.
Los orígenes de Rabanne en la moda se remontan a su familia, pues su madre trabajaba en los talleres de Balenciaga.
"Siempre le echábamos la mano para rematar una bonita pieza. Más tarde, para costear mis estudios, diseñé bolsos para Roger Model y zapatos para Charles Jourdan, así como botones y bordados para Alta Costura", recuerda Rabanne.
Aunque provenía de un contexto relacionado con la actividad de la confección, la situación que lo impulsó a dejar la arquitectura fueron los acontecimientos que se vivieron en la década de los años 60.
"Existía un gran desfase, mientras que el movimiento artístico resultaba fascinante, las siluetas de la época estaban inspiradas en los años 30, bonitas, pero pasadas de moda. Para mí, la moda se convirtió en el medio perfecto para lograr una repercusión y desencadenar un impacto", explica.
Egresado de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París, Rabanne confiesa que la visión adquirida en sus estudios fue benéfica para la incursión que le otorgaría un lugar en la historia de la moda por sus vestidos hechos con láminas de oro, eslabones y mallas de metal.
"Me permitió explorar las prendas desde una perspectiva totalmente nueva. Al igual que todos los arquitectos, tengo sentido de la realidad, sé valorar los volúmenes, razono de forma instintiva en tres dimensiones y aplico una lógica de los materiales", asegura.
Los resultados son vestidos que, más allá de su funcionalidad, ofrecen un impacto visual.
"Disfruto experimentando e inventando las cosas más locas que uno se pueda imaginar", apunta.
Rabanne rechaza su catalogación como un pionero del futurismo.
"Por el contrario, soy terriblemente contemporáneo. La prueba es que siempre he trabajado con materiales propios de la época en la que vivía. Para mí, la moda es y debe seguir siendo un juego, un placer", agrega.
Actualmente, Paco Rabanne sigue vigente en la industria de la moda a través de líneas "prêt-à-porter" y el segmento de las fragancias con aromas como 1 Million y Black XS.
Así lo dijo
"Para mí, la moda era un buen medio para crear un evento y provocar un impacto"
Paco Rabanne
Diseñador
"Mis creaciones no son piezas de arquitectura ni obras de arte. Son sólo moda"
Paco Rabanne
Diseñador
Tomado de:
http://www.impre.com/vida_y_estilo/moda/2010/3/17/paco-rabanne-un-genio-sin-igua-178527-1.html
Zara une arte y moda con Keith Haring
Zara pondrá a la venta a partir de esta semana una nueva colección de camisetas masculinas exclusivas con gráfica del artista Keith Haring. De esta forma, una de las marcas españolas más internacionales une arte y moda en una colección que se distribuirá en más de 60 países.
La colección se compone de seis modelos de camisetas y estará a la venta en todos los establecimientos de la marca en España, así como en más de 1.000 establecimientos de todo el mundo.
Las camisetas, que presentan una base de colores fuertes y veraniegos como el verde, rojo y amarillo, se completan con colores más neutros como el negro, gris, y el blanco.
Todas ellas cuentan con impresiones de originales diseños del artista. Cabe destacar en uno de los
Tomado de: http://www.lavozdegalicia.es/tendencias/2010/03/17/00031268826478658575305.htm
La colección se compone de seis modelos de camisetas y estará a la venta en todos los establecimientos de la marca en España, así como en más de 1.000 establecimientos de todo el mundo.
Las camisetas, que presentan una base de colores fuertes y veraniegos como el verde, rojo y amarillo, se completan con colores más neutros como el negro, gris, y el blanco.
Todas ellas cuentan con impresiones de originales diseños del artista. Cabe destacar en uno de los
Tomado de: http://www.lavozdegalicia.es/tendencias/2010/03/17/00031268826478658575305.htm
miércoles 17 de marzo de 2010
Cuando Calvin compró a Tommy (una clave política)
Un año y tres meses después de la investidura de Obama como presidente, su discurso se debilita en las encuestas pero empapa los bastiones de la moda americana.
Ayer se conoció la noticia de que Philips-Van Heusen (PVH), algo así como el LVMH del 'american dream' y poseedor de firmas como Arrow, Donna Karan y Calvin Klein, se apoderaba del adalid de la estética republicana: Tommy Hilfiger (hasta ahora de Apa Partners).
Aunque se asegura que Hilfiger continuará de director creativo de su marca, es de suponer que todas sus decisiones tendrán que pasar por la aprobación de PVH. Así que quizás se acabaron los tiempos en los que el diseñador convocaba a rostros relacionados con la aristocracia del Grand Old Party como la sobrinísima Lauren Bush.
Nacido en el seno de una familia ultracatólica y numerosísima de Nueva York, Hilfiger inició su carrera en 1969, con sólo 159 dólares y 20 pares de tejanos. Sin ninguna formación costurera a sus espaldas, nuestro chico lanzó en Manhattan su primera colección en 1984, y, al poco, ya tenía consolidado su logo azul blanco y rojo y determinada su inspiración en los campus universitarios estadounidenses. Sin esperárselo, su ropa de pronto fue aclamada por los amantes del 'hip hop', público que, se especuló, no era de su agrado. Quizá por ello, el diseñador se adscribió a la Liga Antidifamación y a la Fundación para el Proyecto Nacional Conmemorativo de Martin Luther King de Washington.
En 1992 Tommy ya cotizaba en bolsa y hasta tenía una línea de semilujo de prendas individuales con el nombre 'H' para la que reclutó como imagen a David Bowie y a su mujer somalí Imán. A pesar de estos gestos, es un hecho el talante conservador del modisto, y eso se nota en sus diseños de inspiración náutica y ecuestre . Perfectos para lucir en los Hamptons. Tanto fue así, que hasta aparecieron leyendas urbanas: por ejemplo, el rumor que decía que Hilfiger había hecho comentarios racistas en un programa de Oprah Winfrey, información que posteriormente desmintió la presentadora, también negra.
Tommy Hilfiger, en persona.
Ahora El trato comercial firmado ayer en Nueva York sitúa por sorpresa -y como consecuencia de la crisis- en el mismo bando a la marca más firmemente competidora del universo Hilfiger: la sofisticada, muy neoyorquina y, por tanto, demócrata casa Calvin Klein.
Richard Klein, su artífice, similar en edad a Thomas Jacob Hilfiger (se llevan 9 años), se crió, sin embargo, en un gueto judío del Bronx. Enseguida se hizo el dueño y señor de Manhattan y encontró un estilo particular que triunfó en la era Clinton. Su apuesta 'unisex' en la ropa 'sport' se materializó con su fragancia 'One', líder de ventas. Una jovenzuela Kate Moss fue catapultada al estrellato gracias a uno de sus anuncios. La 'top', entonces una quinceañera enclenque, posó con unos de sus míticos vaqueros. La imagen hizo que muchos pusieran el grito en el cielo por un físico que rozaba la anorexia. Pero a Calvin Klein le salió bien la jugada, situó a su marca como una de las firmas emblema del sueño americano (su origen inmigrante ayudaba) y fichó al brasileño Francisco Costa en 2003 para continuar con su línea minimalista.
En cualquier caso, si en algo ha destacado, sobre todo, Calvin Klein, ha sido con sus líneas de ropa interior. Los mejores cuerpos han adornado las marquesinas con sus sujetadores y calzoncillos, desde Natalia Vodianova hasta los recientes Eva Mendes y Fernando Verdasco. Si bien la imagen de Tommy tampoco ha estado exenta de 'celebs'. Thierry Henry en paños menores; Milla Jovovich, Carla Bruni y Helena Christensen con bolsos solidarios, etc. Incluso Elsa Pataky, ahora 'la Juani 2.0' versión americana de manos de Bigas Luna, es hoy una de sus embajadoras.
¿De quién es usted, de Calvin Klein o de Tommy Hilfiger? No se preocupe, si no lo tiene claro, siempre nos quedará Ralph Lauren
Tomado de: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/03/16/cultura/1268752551.html
Ayer se conoció la noticia de que Philips-Van Heusen (PVH), algo así como el LVMH del 'american dream' y poseedor de firmas como Arrow, Donna Karan y Calvin Klein, se apoderaba del adalid de la estética republicana: Tommy Hilfiger (hasta ahora de Apa Partners).
Aunque se asegura que Hilfiger continuará de director creativo de su marca, es de suponer que todas sus decisiones tendrán que pasar por la aprobación de PVH. Así que quizás se acabaron los tiempos en los que el diseñador convocaba a rostros relacionados con la aristocracia del Grand Old Party como la sobrinísima Lauren Bush.
Nacido en el seno de una familia ultracatólica y numerosísima de Nueva York, Hilfiger inició su carrera en 1969, con sólo 159 dólares y 20 pares de tejanos. Sin ninguna formación costurera a sus espaldas, nuestro chico lanzó en Manhattan su primera colección en 1984, y, al poco, ya tenía consolidado su logo azul blanco y rojo y determinada su inspiración en los campus universitarios estadounidenses. Sin esperárselo, su ropa de pronto fue aclamada por los amantes del 'hip hop', público que, se especuló, no era de su agrado. Quizá por ello, el diseñador se adscribió a la Liga Antidifamación y a la Fundación para el Proyecto Nacional Conmemorativo de Martin Luther King de Washington.
En 1992 Tommy ya cotizaba en bolsa y hasta tenía una línea de semilujo de prendas individuales con el nombre 'H' para la que reclutó como imagen a David Bowie y a su mujer somalí Imán. A pesar de estos gestos, es un hecho el talante conservador del modisto, y eso se nota en sus diseños de inspiración náutica y ecuestre . Perfectos para lucir en los Hamptons. Tanto fue así, que hasta aparecieron leyendas urbanas: por ejemplo, el rumor que decía que Hilfiger había hecho comentarios racistas en un programa de Oprah Winfrey, información que posteriormente desmintió la presentadora, también negra.
Tommy Hilfiger, en persona.
Ahora El trato comercial firmado ayer en Nueva York sitúa por sorpresa -y como consecuencia de la crisis- en el mismo bando a la marca más firmemente competidora del universo Hilfiger: la sofisticada, muy neoyorquina y, por tanto, demócrata casa Calvin Klein.
Richard Klein, su artífice, similar en edad a Thomas Jacob Hilfiger (se llevan 9 años), se crió, sin embargo, en un gueto judío del Bronx. Enseguida se hizo el dueño y señor de Manhattan y encontró un estilo particular que triunfó en la era Clinton. Su apuesta 'unisex' en la ropa 'sport' se materializó con su fragancia 'One', líder de ventas. Una jovenzuela Kate Moss fue catapultada al estrellato gracias a uno de sus anuncios. La 'top', entonces una quinceañera enclenque, posó con unos de sus míticos vaqueros. La imagen hizo que muchos pusieran el grito en el cielo por un físico que rozaba la anorexia. Pero a Calvin Klein le salió bien la jugada, situó a su marca como una de las firmas emblema del sueño americano (su origen inmigrante ayudaba) y fichó al brasileño Francisco Costa en 2003 para continuar con su línea minimalista.
En cualquier caso, si en algo ha destacado, sobre todo, Calvin Klein, ha sido con sus líneas de ropa interior. Los mejores cuerpos han adornado las marquesinas con sus sujetadores y calzoncillos, desde Natalia Vodianova hasta los recientes Eva Mendes y Fernando Verdasco. Si bien la imagen de Tommy tampoco ha estado exenta de 'celebs'. Thierry Henry en paños menores; Milla Jovovich, Carla Bruni y Helena Christensen con bolsos solidarios, etc. Incluso Elsa Pataky, ahora 'la Juani 2.0' versión americana de manos de Bigas Luna, es hoy una de sus embajadoras.
¿De quién es usted, de Calvin Klein o de Tommy Hilfiger? No se preocupe, si no lo tiene claro, siempre nos quedará Ralph Lauren
Tomado de: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/03/16/cultura/1268752551.html
Una serie de cartas inéditas acaba con la preciada privacidad de J.D. Salinger
Por Agencia EFE – hace 20 horas
Nueva York, 16 mar (EFE).- El silencio y la privacidad que caracterizaron la vida del escritor J.D. Salinger se rompieron hoy para siempre en Nueva York con la exposición de la correspondencia que durante años intercambió con uno de sus amigos más íntimos.
Jerome David Salinger (1919-2010) defendió en vida su intimidad a capa y espada, pero ahora, casi dos meses después de su muerte, la Biblioteca y Museo Morgan de Manhattan arroja luz sobre cómo era realmente el escritor con una exposición que con toda seguridad levantaría la ira del autor de "El guardián entre el centeno".
"Salinger odiaría esta muestra. La detestaría y se enfadaría", explicó hoy a Efe el responsable de textos históricos de la institución, Declan Kelly, sobre la exhibición de unas cartas del conocido autor, en las que se refleja la complicada personalidad de alguien que vivió voluntariamente cuarenta años en el ostracismo.
La Morgan ha reunido cuatro de las diez misivas que posee de las que Salinger intercambió con Michael Mitchell, uno de sus vecinos durante años, que además diseñó la portada de la primera edición de su obra más conocida y a quien, junto a su esposa Bet, el novelista define como "los amigos más cercanos" que tenía.
"Guardamos las cartas mientras Salinger estaba vivo por respetar su intimidad, pero ahora no hay motivo para no compartirlas. Es un tributo a uno de los grandes autores norteamericanos", explicó Kelly sobre los textos donados a la Morgan en 1998.
Esas cuatro cartas, enviadas entre 1951 y 1969, se exponen desde hoy y hasta el próximo 11 de abril en la sala que acoge en Nueva York uno de los ejemplares de la Biblia impresos por Johannes Gutenberg en el siglo XV que posee la Morgan, mientras que las seis restantes (1979-1993) estarán expuestas del 13 de abril al 9 de mayo.
La institución cultural ha elegido ese lugar para la muestra por "la gran importancia" que a su juicio tienen los escritos de Salinger, unos textos que muestran, según Kelly, "muchas caras de su personalidad" y que ayudarán a los estudiosos y seguidores del autor a entender a un "hombre complicado".
"Es divertido ver que el yo literario de Holden Cualfield, protagonista de "El guardián entre el centeno", es bastante similar al tono que Salinger utiliza, en particular en sus primeras cartas", señaló Kelly sobre unos textos que se abren el 22 de mayo de 1951 con una carta escrita desde Londres.
En ella, Salinger le cuenta a su amigo cómo en el viaje a la capital británica compartió unas copas con una modelo de la revista Vogue y cómo, ya en Londres, conoció a los actores Lawrence Olivier, a quien define como "un tipo muy majo", y a la "encantadora" Vivien Leigh en una fiesta en la que estuvo debatiendo sobre Franz Kafka.
Además, Salinger encuentra hueco para hablar, por ejemplo, del amor, como ocurre en la tercera misiva, donde, con fecha 27 de diciembre de 1966, asegura: "no puedes borrar fácilmente a una persona de tu vida" cuando se ha acabado una relación, o para expresar su preocupación acerca de su creatividad.
"Tengo escritas muchas cosas que me gustan, pero, Dios mío, voy tan despacio y dudo tanto", reconoce en ese texto Salinger, quien más adelante se muestra, según el experto de la Morgan, "más oscuro" en unos textos que están en ocasiones escritos a mano y en otras mecanografiados.
Las cartas, según Kelly, son "muy reveladoras porque nos explican mucho de lo que Salinger estaba haciendo durante el tiempo en que se sabía muy poco de él, después que abandonará Nueva York en 1953 y se recluyera en Connecticut".
"En ellas se ve que la elección de una vida solitaria se debió a que Salinger necesitaba tiempo para reflexionar", relató el experto, quien aseguró que esa decisión no impidió que el novelista trabajara "de forma muy disciplinada, cada día desde las 6 o las 7 de la mañana y evitando cualquier distracción del mundo exterior".
Salinger habla también a Mitchell sobre temas tan variados como el matrimonio o la paternidad y expresa su "rabia sobre las intromisiones en su vida privada", según explicó Kelly, quien detalló que "en las últimas cartas se puede observar un estado de ánimo más apagado", que culminó con el fin de la correspondencia entre ambos en 1993.
Después de años de cartas, el escritor dio por terminada la amistad luego de que su amigo le pidiera una copia auotografiada de la primera edición de "El guardián entre el centeno", una anécdota más en la vida de uno de los escritores más influyentes en el mundo de las letras y, a la vez, más solitario. David Valenzuela
© EFE 2010. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de los servicios de Efe, sin previo y expreso consentimiento de la Agencia EFE S.A.
Tomado de: http://www.google.com/hostednews/epa/article/ALeqM5gGCtNc35MO7GPNz1Tc13jTLiB3lQ
Nueva York, 16 mar (EFE).- El silencio y la privacidad que caracterizaron la vida del escritor J.D. Salinger se rompieron hoy para siempre en Nueva York con la exposición de la correspondencia que durante años intercambió con uno de sus amigos más íntimos.
Jerome David Salinger (1919-2010) defendió en vida su intimidad a capa y espada, pero ahora, casi dos meses después de su muerte, la Biblioteca y Museo Morgan de Manhattan arroja luz sobre cómo era realmente el escritor con una exposición que con toda seguridad levantaría la ira del autor de "El guardián entre el centeno".
"Salinger odiaría esta muestra. La detestaría y se enfadaría", explicó hoy a Efe el responsable de textos históricos de la institución, Declan Kelly, sobre la exhibición de unas cartas del conocido autor, en las que se refleja la complicada personalidad de alguien que vivió voluntariamente cuarenta años en el ostracismo.
La Morgan ha reunido cuatro de las diez misivas que posee de las que Salinger intercambió con Michael Mitchell, uno de sus vecinos durante años, que además diseñó la portada de la primera edición de su obra más conocida y a quien, junto a su esposa Bet, el novelista define como "los amigos más cercanos" que tenía.
"Guardamos las cartas mientras Salinger estaba vivo por respetar su intimidad, pero ahora no hay motivo para no compartirlas. Es un tributo a uno de los grandes autores norteamericanos", explicó Kelly sobre los textos donados a la Morgan en 1998.
Esas cuatro cartas, enviadas entre 1951 y 1969, se exponen desde hoy y hasta el próximo 11 de abril en la sala que acoge en Nueva York uno de los ejemplares de la Biblia impresos por Johannes Gutenberg en el siglo XV que posee la Morgan, mientras que las seis restantes (1979-1993) estarán expuestas del 13 de abril al 9 de mayo.
La institución cultural ha elegido ese lugar para la muestra por "la gran importancia" que a su juicio tienen los escritos de Salinger, unos textos que muestran, según Kelly, "muchas caras de su personalidad" y que ayudarán a los estudiosos y seguidores del autor a entender a un "hombre complicado".
"Es divertido ver que el yo literario de Holden Cualfield, protagonista de "El guardián entre el centeno", es bastante similar al tono que Salinger utiliza, en particular en sus primeras cartas", señaló Kelly sobre unos textos que se abren el 22 de mayo de 1951 con una carta escrita desde Londres.
En ella, Salinger le cuenta a su amigo cómo en el viaje a la capital británica compartió unas copas con una modelo de la revista Vogue y cómo, ya en Londres, conoció a los actores Lawrence Olivier, a quien define como "un tipo muy majo", y a la "encantadora" Vivien Leigh en una fiesta en la que estuvo debatiendo sobre Franz Kafka.
Además, Salinger encuentra hueco para hablar, por ejemplo, del amor, como ocurre en la tercera misiva, donde, con fecha 27 de diciembre de 1966, asegura: "no puedes borrar fácilmente a una persona de tu vida" cuando se ha acabado una relación, o para expresar su preocupación acerca de su creatividad.
"Tengo escritas muchas cosas que me gustan, pero, Dios mío, voy tan despacio y dudo tanto", reconoce en ese texto Salinger, quien más adelante se muestra, según el experto de la Morgan, "más oscuro" en unos textos que están en ocasiones escritos a mano y en otras mecanografiados.
Las cartas, según Kelly, son "muy reveladoras porque nos explican mucho de lo que Salinger estaba haciendo durante el tiempo en que se sabía muy poco de él, después que abandonará Nueva York en 1953 y se recluyera en Connecticut".
"En ellas se ve que la elección de una vida solitaria se debió a que Salinger necesitaba tiempo para reflexionar", relató el experto, quien aseguró que esa decisión no impidió que el novelista trabajara "de forma muy disciplinada, cada día desde las 6 o las 7 de la mañana y evitando cualquier distracción del mundo exterior".
Salinger habla también a Mitchell sobre temas tan variados como el matrimonio o la paternidad y expresa su "rabia sobre las intromisiones en su vida privada", según explicó Kelly, quien detalló que "en las últimas cartas se puede observar un estado de ánimo más apagado", que culminó con el fin de la correspondencia entre ambos en 1993.
Después de años de cartas, el escritor dio por terminada la amistad luego de que su amigo le pidiera una copia auotografiada de la primera edición de "El guardián entre el centeno", una anécdota más en la vida de uno de los escritores más influyentes en el mundo de las letras y, a la vez, más solitario. David Valenzuela
© EFE 2010. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de los servicios de Efe, sin previo y expreso consentimiento de la Agencia EFE S.A.
Tomado de: http://www.google.com/hostednews/epa/article/ALeqM5gGCtNc35MO7GPNz1Tc13jTLiB3lQ
A Look at Azzedine Alaia Fall 2010, Created Sans Moodboards, Sans Sketches
At 9 pm on the final day of Paris Fashion Week last week, Azzedine Alaia gathered weary editors, buyers, and even Jessica Stam to his studio in the Marais for an impromptu Fall 2010 presentation, complete with drinks and dinner.
The latest issue of LOVE features an interview with Alaia in that same studio, in which one of the designer's longtime assistants tries to explain the Alaia design process: "As his assistants we have never been asked to collect any documentation or anything like that. It is just his hands, the girl, the fabric and the pins. And he does not draw either. There might be a couple of notes to remember how something is tied, but never a drawing of a silhouette. So we do not know where it comes from." Alaia chimes in: "Oui. Oui-oui-oui. There are no moodboards and none of that. I do not think about the clothes or about 'trends.' I just pick up the fabric and go to the girl and the ideas come." In addition to formulating his silhouettes, Alaia also does all of his pattern-cutting, leather work, embroidery, draping, pleating, and the invention of new fabrications himself.
In front of Alaia's studio work table is a giant 63-inch TV, on which he watches the National Geographic channel. He's transfixed by all the exotic places shown, but the designer, known for his 24/7 work schedule, says: "I really don’t have time to go out of the house and travel so much. I don’t have another choice but to have a self-sufficient state here. I am hard on myself because I am hard on the people around me." That includes Naomi Campbell, who has known Alaia since she was 17 and refers to him as "Papa," who says: "I was in Paris last week and I stayed with him, I still do whenever I am there. He’s my family. But he is not soft on me either — and that’s how you know he is very real. For one thing if I am putting on weight he tells me immediately!" She laughs. "And he doesn’t hold back!"
Tomado de: http://www.fashionologie.com/Look-Azzedine-Alaia-Fall-2010-Created-Sans-Moodboards-Sans-Sketches-7800890
The latest issue of LOVE features an interview with Alaia in that same studio, in which one of the designer's longtime assistants tries to explain the Alaia design process: "As his assistants we have never been asked to collect any documentation or anything like that. It is just his hands, the girl, the fabric and the pins. And he does not draw either. There might be a couple of notes to remember how something is tied, but never a drawing of a silhouette. So we do not know where it comes from." Alaia chimes in: "Oui. Oui-oui-oui. There are no moodboards and none of that. I do not think about the clothes or about 'trends.' I just pick up the fabric and go to the girl and the ideas come." In addition to formulating his silhouettes, Alaia also does all of his pattern-cutting, leather work, embroidery, draping, pleating, and the invention of new fabrications himself.
In front of Alaia's studio work table is a giant 63-inch TV, on which he watches the National Geographic channel. He's transfixed by all the exotic places shown, but the designer, known for his 24/7 work schedule, says: "I really don’t have time to go out of the house and travel so much. I don’t have another choice but to have a self-sufficient state here. I am hard on myself because I am hard on the people around me." That includes Naomi Campbell, who has known Alaia since she was 17 and refers to him as "Papa," who says: "I was in Paris last week and I stayed with him, I still do whenever I am there. He’s my family. But he is not soft on me either — and that’s how you know he is very real. For one thing if I am putting on weight he tells me immediately!" She laughs. "And he doesn’t hold back!"
Tomado de: http://www.fashionologie.com/Look-Azzedine-Alaia-Fall-2010-Created-Sans-Moodboards-Sans-Sketches-7800890
Suscribirse a:
Entradas (Atom)